lunes, 20 de diciembre de 2010

ene

han llegado de noche
esas mujeres con gusanos en las tripas,
bastos moratones

y sin aliento,

llevaban cinco días en la selva con extraños.

al primer puñetazo
todavía tenían confianza en el mundo.

¿cuándo deja un ser humano de ser humano
para pasar a convertirse en un cerdo chillando
en el matadero?

hay situaciones en las que lo único que queda
es carne aguantando dolor,

el cuerpo.

preferir la nada a lo que hay,
cuánto se ha criticado,
qué forma inhumana de juzgar voluntades:

lo que hay no siempre es aceptable.

domingo, 12 de diciembre de 2010

me apetece saber qué hay tras ese cigarro que te enciendes
mientras tenemos una conversación profunda
y ver los demonios de tu alma
más de cerca.

El circo (Leopoldo María Panero)

Dos atletas saltan de un lado a otro de mi alma
lanzando gritos y bromeando acerca de la vida:
y no sé sus nombres. Y en mi alma vacía escucho siempre
cómo se balancean los trapecios. Dos
atletas saltan de un lado a otro de mi alma
contentos de que esté tan vacía.
Y oigo
oigo en el espacio sonidos
una y otra vez el chirriar de los trapecios
una y otra vez.
Una mujer sin rostro canta de pie sobre mi alma,
una mujer sin rostro sobre mi alma en el suelo,
mi alma, mi alma: y repito esa palabra
no sé si como un niño llamando a su madre a la luz,
en confusos sonidos y con llantos, o bien simplemente
para hacer ver que no tiene sentido.
Mi alma. Mi alma
es como tierra dura que pisotean sin verla
caballos y carrozas y pies, y seres
que no existen y de cuyos ojos
mana mi sangre hoy, ayer, mañana. Seres
sin cabeza cantarán sobre mi tumba
una canción incomprensible.
Y se repartirán los huesos de mi alma.
Mi alma.
                                                     Mi hermano muerto fuma un cigarrillo junto a mí.

Poesía 1970 - 1985

sábado, 4 de diciembre de 2010

(Cualquier parecido con la realidad es meramente causal, quiero decir... casual).

Rubén e Ifi charlando mientras se toman unas birras.

R- Yo soy una persona muy normal. Nunca pienso demasiado y paso bastante de todo, nunca me complico la vida. Por ejemplo, el otro día hablé con tu amiga y sólo porque le parecí pesado, me mandó a tomar viento; pero sinceramente, ¿crees que me importa? Me da igual, qué quieres que te diga, me la suda bastante esa chica, ni siquiera la conozco. Es más, creo que todo fue culpa tuya por decirme que me presentara de esa manera, pero no me importa, de verdad. Lo he pensado y creo que eso que me dijiste que le dijera que el otro le dijo porque se lo habían dicho, la asustó. En fin, ¿y a mí qué?

I - Para darte igual, parece que has pensado mucho en ello, ¿no crees?

R- No, si a mí me importa un bledo, pero entiéndelo. Me parece curioso que primero me hable, luego no… pero en realidad, me resulta totalmente indiferente, todas las mujeres sois iguales.

I - ¿Ah, sí? ¿Y cómo somos?

R- Fácilmente volubles, criticonas, manipuladoras, os complicáis mucho la vida y pensáis demasiado, necesitáis siempre a alguien del sexo opuesto detrás de vosotras, no sabéis estar solas, os contradecís constantemente, os gustan las tostadas con mermelada y mantequilla… Podría pasarme todo el día contando vuestras virtudes, pero no me apetece malgastar más tiempo.

I - ¿Tú nunca te complicas?

R- No, yo nunca, ya te lo he dicho. Además, nunca voy detrás de nadie, ni nadie viene detrás de mí. Cuando tú vas, yo vengo y cuando tú vienes, me escondo. Tampoco suelo criticar sin razones. Quiero decir, si veo a alguien con un sombrero rojo, le critico; ¡pero es que el sombrero es rojo! ¿Qué quieres que haga?

I - ¿Y si esa persona cambia de sombrero?

R - Si un día tiene mal gusto, siempre lo tendrá, es matemático.

I - En realidad, a eso se le llama inducción y no es matemático. La vida, en general, no es matemática y mucho menos las personas.

R- Bueno, ¿y qué más da? Si cambia de sombrero y su sombrero no me gusta, le criticaré también.

I - ¿Y si un día esa persona se pone el sobrero que a ti te gusta? Entonces, ¿le criticarás?

R- También, porque entonces ya no será ella misma.

I - Pues si esa persona fuese yo, me joderían tus críticas, pero seguiría haciendo lo que me diese la gana. Uno tiene que hacer lo que quiere, a la mierda los demás.

R- Ah, pero te joderían mis críticas, eso demuestra tu debilidad. Como a mí todo me da igual, en especial lo que digan las mujeres…

I - Pues el otro día Ali me dijo que te comentó que no le gustabas y que no entendía lo que las demás veían en ti, y te pusiste como una furia.

R- Bueno, sí, pero me da igual. Es así de simple.

I -(Silencio y cara de circunstancias).

R- ¿Qué pasa?

I -¿A ti te gustan las tostadas con mermelada y mantequilla?

R- Sí, me encantan, ¿por?

(en)FIN

morgue

Rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas, por lo general llegan tan demacrados que nadie les reconoce, así que me divierto viendo cómo sus familias lloran desconsoladas la pérdida de completos desconocidos. Al fin y al cabo, están muertos, no puedo hacer daño a nadie, la gente llora por trozos de carne sin vida, lo hipócrita es no aceptarlo. Mientras vuelvo de camino a la morgue, enciendo un cigarrillo y me pregunto si aquella anciana no estaría venerando en realidad la tumba del asesino de su nieta. Mi conciencia está tranquila, pero un escalofrío recorre mi espalda.


el plan

a los dos nos gusta pensar
que hay algo romántico
donde no lo hay,

creer que estamos aquí
porque el destino así
lo ha decidido,

la vida a veces
nos saca la lengua
y se divierte a nuestra
costa,
otras nos muerde.

no sé de qué mar
te has escapado,
ni si tienes radar
para la locura,
pero de momento
te voy a abrir
alguna puerta
sin quitarme el vestido.

si voy a tirarme
a tu piscina,
espero que haya agua.

ese es el plan.