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sábado, 15 de octubre de 2011

poema de amor

podría ser un poema de amor,
pero hoy, no hay peor tema.

estoy esperando pacientemente a que llegue
la última hostia de mi vida,
tan inevitable,

con tantas ya a la espalda
y te hace el mismo daño que todas las demás.

justo ahora que ya había aprendido
a comportarme.

¿y después qué? ¿la paz? ¿la muerte?
quién sabe,
no hay nada seguro
después de la última hostia.

ah sí,
que es la última,
eso seguro.

mira la vida que he tenido,
mira la suerte que he tenido,
podría haber hecho mala a una buena persona.

es lo que dice una canción de los smiths.

y continúa:
así que, por favor, por favor,
déjame conseguir lo que quiero esta vez,
Dios sabe que sería la primera vez.

no he tenido un sueño en mucho tiempo,
mira la vida que he tenido.

la vida es frustrante en ocasiones.

domingo, 2 de octubre de 2011

también comprendo tu interpretación.

yo no podré hacerte sentir de esa manera,
no seré ese mar gris que te arrastre hacia el abismo
y te ahogue en la profundidad de sus cuatro paredes.

y dirás: mejor.

pero hablarás de lo que te hizo sentir la marea,
de esa luna curva reflejada y sus cosquillas,
de la misma intuición del peligro que en vez de apartarte
te lleva cuál polilla a la luz.

tú no eres de los que nadan hacia la orilla.

y todo lo demás se quedará pequeño.
por áquel entonces no había otro mundo afuera.

me subestimas,
me subestimas cuando me miras con el rostro alzado,
a medio gesto
y te crees que no me entero,

yo me doy cuenta de tus adicciones
y de cómo te enganchas y no dejas nada para las hienas.

y no quiero sentir más envidia.
Lagos profundos de lucidez
aparecen tras el primer rayo de Sol.
Inteligentes,
mirando fijamente lo que se oculta tras el secreto.

Ha matado tantos dragones
que ya no recuerda los verdes del viaje.

Sueña.
Vísceras,
ojos que comen ojos,
ratas pudriéndose en su intestino
y escamas.
El hombre de arena
siempre guarda una última sorpresa para él.

Un trapecista se columpia en sus párpados
que caen cansados cual guillotina.
Se levanta,
lucha,
sostiene el universo.

Valiente es el niño
que reconoce sus miedos.

martes, 22 de febrero de 2011

pe

El camino a la libertad
está lleno de piedras
que forman un estrecho laberinto
de puntiagudos vértices
en sus esquinas,
por allí
pasa el pueblo descalzo.

Los pájaros más negros
caen desde lo más alto de la eternidad
graznando las esquelas de los vivos.

Ruge el viento de derecha a izquierda,
cuerpos imantados se dividen en cinco,
se cae la última de las estatuas imposibles,

mientras tres países más arriba
se debate sobre la semana de la moda.

miércoles, 16 de febrero de 2011

la fiesta

A veces,
todavía me siento
como en aquella fiesta,
todos a mi alrededor
haciendo un círculo
con sus bocas llenas de azúcar,
cientos de risas que palidecen
al mecer de las guadañas,
al sútil contraste de mi rostro
de lengua rota
entre los cristales.

Yo siempre estoy rodeada,
muchas veces
he sido perseguida,
y mentiría si no digo
que, a veces,
me canso de tanta carne;
pero aún así,
siempre vuelvo
a esa melancolía profunda
de añoranza a la tierra perdida,
al recóndito lugar,
en mi subsuelo, donde
nadie
puede salvarme.

Yo nunca,
jamás estoy sola.

domingo, 30 de enero de 2011

domingo

los domingos tienen la tensión
de un lunes venidero
y la calma de un mar sin viento,
los domingos tienen ese aire
caduco y polvoriento
a habitación cerrada,
a calle desierta y establecimientos muertos,
a la angustia de algo,
no se sabe muy bien qué, que nunca llega.

la humedad profunda de un domingo
no es como la de los amaneceres del rocío,
llena de rayos de sol
y verdes raíces acurrucadas bajo las vías;
es una humedad distinta,
que entra por la nuca, fría como el diablo,
y te escarcha por dentro.

sábado, 29 de enero de 2011

uve

tus palabras duelen
como aguijones,
cruzo los semáforos
sin mirar el nivel de rojo
en la escala cromática
y doy un paso atrás
en mi forma de querer.

a pesar de saber
que tienes toda la razón,
es demasiado pronto.

el tiempo y los sentimientos
no se llevan bien en mi cabeza.

intentamos destruir
lo que más deseamos,
porque una vez lo tengamos

el asfalto será menos aburrido.

si lo piensas es perverso,
pero lo contrario no lo es menos:
ya sabes,
tirarse al vacío.

yo siempre he sido más de lanzarme
y abrirme el cráneo.

el niño azul

tú eras un niño azul
nadie sabe desde cuándo,
pero eso es algo que se ve,

está en la mirada de los niños
que observan caer las hojas de otoño
y saben ver las espirales que el viento hace con ellas,

esos son niños de octubre,
niños que piden estar solos,
niños a los que suele acompañar la muerte en primavera.

todos tus árboles cayeron
un día de lágrimas sin despedidas,
y hoy como un sin techo que una vez fue alguien
te preguntas si ya eras azul antes de aquéllo.

tus arpegios suenan dulces y cuidadosos
bajo los panales,
tu voz parece tan clara en primavera.

la muerte te acompaña en primavera.

a Jackson C. Frank

jueves, 30 de diciembre de 2010

ce

si no sigo la regla del juego
los demás me juzgarán.

y a mi enfermedad
la llamarán:
locura.

¿por qué el espejo de mi alma
son los ojos de los otros?

no he visto cementerio más hermoso,

la figura del ángel exterminador protegiendo
los cuerpos sin vida con su espada
y sus alas abiertas. tan cruel.
y el mar al fondo,
de tan grises pupilas, imitando al cielo.

allí soplan las almas.

más tarde se puso a llover
y empecé a rodar colina abajo.

lunes, 20 de diciembre de 2010

ene

han llegado de noche
esas mujeres con gusanos en las tripas,
bastos moratones

y sin aliento,

llevaban cinco días en la selva con extraños.

al primer puñetazo
todavía tenían confianza en el mundo.

¿cuándo deja un ser humano de ser humano
para pasar a convertirse en un cerdo chillando
en el matadero?

hay situaciones en las que lo único que queda
es carne aguantando dolor,

el cuerpo.

preferir la nada a lo que hay,
cuánto se ha criticado,
qué forma inhumana de juzgar voluntades:

lo que hay no siempre es aceptable.

sábado, 4 de diciembre de 2010

el plan

a los dos nos gusta pensar
que hay algo romántico
donde no lo hay,

creer que estamos aquí
porque el destino así
lo ha decidido,

la vida a veces
nos saca la lengua
y se divierte a nuestra
costa,
otras nos muerde.

no sé de qué mar
te has escapado,
ni si tienes radar
para la locura,
pero de momento
te voy a abrir
alguna puerta
sin quitarme el vestido.

si voy a tirarme
a tu piscina,
espero que haya agua.

ese es el plan.

la plata

tiembla extranjera,

has llegado a tu tierra
y solares bañados en sangre de plata
te reciben reclamando tu cuello,
una oleada de metal y paredes derruidas
decoran las calles de pobreza.

suena el timbre del horror,
abre la puerta y verás:
verás qué dientes te esperan,
qué vacío al entrar a casa.

mira eso, mamita,
un desconocido en la caseta
su aliento de perro arrima
con su hocico rancio
y esas manos hostiles
que te saludan el bolso
mientras incómoda esperas
la llegada del cielo aciago,

pero el cielo
no llega a las tierras perdidas:

donde antes había huerta
ahora hay humo y almas.

tiembla extranjera,

los efebos quieren enseñarte
cómo se esparce el barro en las oquedades
mientras apagan sus colillas en tus senos,
niños con navajas
y mártires que desfloran sus bocas
en esta primavera congelada,
- ¿de dónde vienes, extranjera?
- de mi tierra vengo,

pues bienvenida a la plata, hija de puta.

jueves, 25 de noviembre de 2010

y griega

sin los otros no hay monstruos ni personas.

el extraño junto al fresno en la calle más estrecha del delirio
me mira con sus negras pupilas dilatadas sin fondo,

yo siempre agacho la cabeza para no devolverle el gesto
y un escalofrío me recorre la piel cuando paso junto a sus ojos
y los de los otros,

pero él siempre permanece allí esperando,
acechante y maldito,

a veces me gustaría gritarle que me deje tranquila, que dejen de
mirar,
que voy a encerrarme en una habitación sin puertas para aislarme
de sus inquisidores pozos lodazales y pensar,

y así saber quién soy.

y lo he intentado,
pero aún así esos raros llegan hasta a mí y cuando salgo de allí todavía estoy más
perdida y desorientada

y no reconozco ni mis propios pies.

y en el fondo sé que la respuesta está en los otros, en ese repulsivo extraño
con cabeza de búho,

pero cuando paso junto al fresno mi angustia es tal que no consigo
mirarle.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

[ralea]

Es cierto eso que nunca me has dicho
de que no se puede ser más patética,
casi puedo oír las risas desde tu cielo
y tus pensamientos de ángel terrible
atormentándome como el eco de un trueno:
"ahora te voy a dar lo que te mereces";
porque tú ejerces ese poder sobre mí,
me escupes leyes arbitrarias al oído
y te yergues con tu implacable divinidad
atisbando mi rostro desde tu indiferencia
para insinuar que jamás seré salvada;
me enseñas los colmillos desde tu azotea,
te burlas de mis dedos, de mi carne,
de las ganas que tengo de calor humano;
y yo tiemblo de miedo, te sonrío y castañeo,
ya ves qué hipócrita serpiente te sisea;
en los jardines de hiedra nada un olor a azufre
y ya no quedan frutos con los que pecar,
aquí, entre estas cuatro paredes venenosas
estoy muy lejos de que alguien me toque.

jota

aquel es el lugar
donde siempre quise morir.

con sus grandes avenidas
donde cuesta dar pasos pequeños
y sus horribles carteles dibujando su cielo,
allí la muchedumbre te empuja como los ríos:
hacia el final.

soy una infiel a mi patria
y siento orgullo al llamarme proscrita,

cuánto gané
en aquella tierra que nunca me dio nada.

la vida necesita sus espacios.

zeta

llevo mucho tiempo apoyándome
en espaldas ajenas,

en el parque de los indeseables
han ahogado a un perro

y no han sentido vergüenza.

yo nunca paseo sola,
siempre hay alguien que me lleva de la mano.

mis ojos son dos úlceras.

sólo se aburren los mediocres,
ya no recuerdo quién soy
ni si alguna vez he sido.

el asfalto no deja de agobiar,
los críos gritan bajo el sol orgullosos
de sus navajas]

y está ese perro muerto,

nada nuevo,
de todo eso soy culpable.

me he vuelto a refugiar
en los cordones de tus zapatos.

efe

ya vienen.

después de dos años
felices
o quizás sólo
rutinarios.

se las ve temblando
más allá del horizonte.

una a una
van llegando
y dando forma
a otro paraíso

o quizás sólo
a otro pequeño infierno.

me llevaron sonámbula
hasta el alféizar de mi ventana
muchas noches,

¿cómo no voy a quererlas
tanto como las odio?

bienvenidas,
dejad que os acune,

mis hermosas y tristes flores.

eme

brindemos por ti y por tu racionalidad.

hoy hace un frío de grietas que congela
hasta a los jardines.

tus palabras están en venta,

puedes medir mi belleza
dejando márgenes de error.

nada falla en tu sistema matemático.

-mi memoria es ya lo único
que queda de ti-

paseas por la calle bailándome,
la luna nos sonríe menguante,

parecemos felices.

te has creído lo que te has inventado,
brindemos.

yo también.